El agua, un bien rico pero escaso
Ubrique está situado en un lugar privilegiado, por varias razones, y entre ellas una de las más importantes tiene que ver con el agua. El estar situado en una hondonada (hoyo) lo convierte en desembocadura o paso de numerosos manantiales y nacimientos. La cantidad y calidad de las aguas de Ubrique ha sido virtud de todos los asentamientos humanos que han pasado por estas tierras desde la prehistoria. Pero nuestras aguas, además de ser causantes de tierras tan fértiles, ha sido el recurso que ha dado sentido y evolución a nuestro pueblo, con industria de jabón, de sombreros, de mantas, curtido de la piel. Aunque el agua en Ubrique no sólo ha sido importante para los asentamientos humanos o para la industria, sino que también ha tenido mucha importancia para la salud; testimonio de ello son los numerosos nacimientos de aguas medicinales, sulfhídricas, ferruginosas y salinas que existen en nuestro municipio.
Si es que hasta el nombre de nuestro pueblo tiene, en sus orígenes, alma de agua; "ubristicós"del griego, "lugar de alfaguaras o de grandes nacimientos" ¿ Pero somos conscientes de lo privilegiados que somos, del valor del abundante agua que nos rodea?.
Situándonos en la actualidad, bien sabemos que el abastecimiento de aguas en nuestro pueblo, sobre todo en los años 90, no ha sido todo lo eficaz que nos hubiera gustado; de hecho los cortes de agua han sido parte de nuestro día a día, es algo a lo que todos estamos acostrumbrados...Realmente, los problemas existentes desde el 1.992 hasta el 2.000, estaban causados por unas infraestructuras pésimas y sin capacidad para abastecer toda la demanda. En los años sucesivos al 2.000 estos problemas comenzaron a desaparecer, a excepción del verano pasado, que en este caso se trató de un problema de sequía ante el cual, ni todas las infraestructuras o tecnologías que podamos imaginar hubieran sido capaces de solucionar, aunque la creatividad humana es grande, y se dieron algunas soluciones para superar esta falta de agua.
A pesar de las noticias ciertas, pero no un completo reflejo de toda la realidad, que han aparecido en titulares en la prensa con respecto al agua en este periodo estival, es conveniente informar y concienciar de la necesidad de hacer un uso razonable y controlado del consumo de agua. Y efectivamente, en las previsiones para el este verano, desde Aguas de Ubrique S.A., se nos informa de que la situación es de normalidad, los acuíferos están en niveles razonables de capacidad y aún no ha sido necesario tirar de los pozos de El Rano, que ha diferencia del pasado año, estos pozos nos abastecieron todo el año, El Rano II desde febrero, algo que nunca antes había sucedido. En estos momentos el Nacimiento de Cornicabra (en un 70%) y el Pozo de El Algarrobal (en un 30%)están abasteciendo al total de la población, así el Pozo no se está sobreexplotando, con lo que, a medida que el Nacimiento reduzca su caudal, se irá regulando aportando más zonas al Pozo y reduciéndoselas al Nacimiento.
Aún así, ciertamente existen tres zonas concretamente (Bd. Andalucía, Av. Diputación y parte del Casco Antiguo) en las que el suministro de agua ha sufrido problemas, aunque la situación y las causas son diferentes en cada una de ellas. Por una parte, la barriada Andalucía, en la que a causa de la pendiente geográfica en la que se encuentra, la parte baja recibía unos niveles de presión muy desiguales a los de la parte alta de la zona, a saber, una diferencia en niveles de 6 a 0.5 kp/cm cúbicos. Con lo que Aguas de Ubrique decidió resolver esta situación dividiendo la barriada en dos, llegándole ahora el abastecimiento de agua desde diferentes suministros a cada una de las partes. Consiguiendo actualmente un nivel de presión de 2,2 kp/cm cúbicos en la parte alta y de 4,1 kp/cm cúbicos para la parte baja. Además de prestar un mejor servicio se previene de futuras averías causadas de los altos niveles de presión que sufría la parte baja durante la noche.
La Av. Diputación, es otra historia. En este caso, la situación se presenta así; encontramos la cota más baja de la red de abastecimiento y además, se le suma que este tramo de la red es muy viejo. Con la nueva red que se instaló hasta la Plaza de la Estrella, la situación de presión mejoró notablemente, aunque esta misma mejora ha producido complicaciones por la situación tan precaria en la que se encuentra la red de la Av. Diputación, produciendo roturas complicadas de solucionar por la además gran profundidad en la que se encuentra la red. Centrando en esta zona la campaña de búsqueda de fugas, Aguas de Ubrique se está encargando en estos momentos de las reparaciones pertinentes, poniendo todos los medios para que el abastecimiento no falle.
El Casco Antiguo, es otra de las zonas en las que se está trabajando pero la envergadura de tal obra está retrasando la finalización del trabajo. En estos momentos se está en vías de llegar a una solución para poder finalizar las obras y tener en funcionamiento el depósito de la Calera que abastezca una parte de esta zona que ha tenido problemas de presión en determinados momentos.
A excepción de estas zonas, sumadas a las obras en curso de la c/ Jazmín y c/ la Torre, el agua disponible para nuestro consumo es suficiente. Claro que esto no puede significar que podamos despilfarrar el agua, de hecho, los acuíferos no son infinitos, el consumo de agua en verano aumenta, pero también el de electricidad, y sin un uso razonable acorde con nuestro sistema de suministro, el abastecimiento puede colapsar fácilmente. Pero además no podemos olvidar que si las lluvias no nos visitan a comienzos de octubre, el agua existente no será suficiente para todos. Digamos que la segunda quincena de septiembre y la primera de octubre, serán la prueba de fuego del abastecimiento de aguas, es el momento cumbre de todas estas previsiones, por lo que no podemos relajarnos y dejar caer el agua sin control. El verano pasado la campaña de concienciación realizada ha dado resultados notables, pero esperemos que no se nos haya olvidado en tan solo un año la importancia de hacer un uso consciente y sostenible de nuestras aguas.
Yendo un poco más allá, y reflexionando acerca de la importancia de un desarrollo sostenible en materia de aguas, la situación es verdaderamente alarmante, ya que hablamos de un bien vital y esencial para el mantenimiento de la vida en nuestro planeta, el cuál está pasando por una de los estados más alarmantes en toda la historia de la humanidad. Es de total urgencia que toda la ciudadanía comience a ser consciente de esta situación, comience a exigir una gestión no utilitarista (hay que olvidarse de la relación coste-beneficio) cuando se trata del agua. Porque el valor real de un río no es tan fácil de medir, no se trata de la cantidad de agua que transcurre por su caudal, va mucho más allá. Los ríos forman parte de un paisaje, de una identidad territorial, identidad de los colectivos y comunidades sociales, valores lúdicos y culturales, valores de vida... Y que a través de esos ríos se articula vida en el continente y en los mares. De esto nos habla la Nueva Cultura del Agua, que es uno de los nuevos movimientos sociales que están en vías de construir algo mejor para nuestras vidas.
Y es que, ¿qué nos quedaría si terminamos contaminando o gastando el agua de nuestro planeta?...¿qué haríamos si nos quedáramos sin el componente más imprescindible del cuerpo humano? Nuestro cuerpo es un 75% agua al nacer y un 60% en la edad adulta, el agua significa las tres cuartas partes de nuestro cuerpo, ¡nuestro cerebro es agua en casi un 75%! De los 1.400 millones de kilómetros cúbicos de agua que existen en nuestro planeta, el 97% es agua salada, del 3% restante de agua dulce, tres cuartas partes es agua congelada, es decir, que nos deja a los humanos un 1% de todo el agua existente en la Tierra para nuestro uso. Y encima ese 1% lo mal gastamos, contaminamos y ni siquiera somos capaces de valorarlo en su justa medida. Este es el razonamiento que nos tiene que iluminar cuando abrimos el grifo de la cocina, o cuando estamos en la ducha, o al poner nuestra lavadora, o al ¡lavarnos los dientes con el grifo abierto!, no es tan difícil cambiar ciertos hábitos, sobre todo si están contribuyendo a destruir nuestro planeta. 
[ Volver atrás ] |